Clean Architecture en frontend: buenas prácticas
Los proyectos frontend no se vuelven inmantenibles de un día para otro: se degradan cada vez que un componente conoce demasiado. Clean Architecture pone una regla simple sobre la mesa: las dependencias apuntan hacia adentro, hacia la lógica de negocio, nunca hacia afuera.
Las tres capas que sí necesitas
Para la mayoría de las aplicaciones basta con tres capas: interfaz (componentes y páginas), dominio (entidades, validaciones y reglas) e infraestructura (llamadas HTTP, almacenamiento, SDKs). La interfaz puede importar del dominio, pero el dominio nunca importa de la interfaz ni de la infraestructura.
La regla de dependencia en la práctica
Si tu formulario de contacto importa directamente al cliente HTTP, la regla está rota: un cambio de proveedor te obliga a tocar la UI. Define un puerto (una función o interfaz) en el dominio e implementa el adaptador en infraestructura. Probar la lógica se vuelve trivial porque ya no depende de la red.
Señales de que lo necesitas
Lo necesitas cuando cambiar una API rompe pantallas que no deberían verse afectadas, cuando no puedes probar una validación sin montar medio árbol de componentes o cuando dos equipos pisan el mismo archivo constantemente. Empieza separando un solo módulo: la validación y el envío de un formulario son un primer paso perfecto.